San Valentín y un coche nuevo.
El día 14 de este mes nos visita un niño regordete, acompañado de un arco y con mucho amor. Como bien saben celebramos San Valentín cuyo origen se remonta a la antigua Roma.
Sabemos de sobra que el amor ya no es lo que era y el que día de los enamorados en muchos casos es un auténtico quebradero de cabeza. Un perfume, unas flores, una caja de bombones o un viaje sorpresa sirven para recordar nuestra pareja cuanto la queremos, pero no deja de ser una imposición. Hemos tenido tiempo más que de sobra, 364 días para ser exactos en los que hemos podido valorar y querer a esa persona que comparte su tiempo con nosotros.
En nuestra sociedad, las parejas son como un coche nuevo. Quiero que recuerden cuando compraron un auto nuevo, visualicen ese momento en el que se suben por primera vez…  todo está limpio, todo huele a limpio y la ilusión nos invade. Desde su diseño, hasta sus suaves materiales hacen que nos enamoremos de el, lo hemos elegido a nuestro gusto y se adapta a nuestras necesidades. Con el paso del tiempo vamos haciendo kilómetros y nos toca pasar la primera revisión y no hay ningún problema. La lógica nos dice que iremos pasando más revisiones cuanto más lo usemos. Hasta que llega ese desagradable momento en el que nos dicen que hay que cambiar una pieza por el desgaste o que se nos ha roto el turbo y supone una cuantía elevada. Justo en ese momento, ya deja de hacernos tanta gracia. Cuando el automóvil nos da demasiados problemas y en caso de que nos lo podamos permitir vamos al concesionario y compramos otro, nuevo y elegido a nuestro gusto, vuelta a empezar.
Dejemos el coche a un lado y miremos a nuestro alrededor, ¿cuantas parejas cambian su pareja porque ya no son como antes?,  como si fuesen objetos, que se desgastan, que dejan de satisfacer sus necesidades. Las personas no son ni coches, ni motos, ni móviles. Pero estamos tan acostumbrados a comprar y vender todo, que cuando algo o alguien deja de funcionar, lo descambiamos por algo o alguien que no de muchos problemas durante un tiempo. 
Siempre vamos a tener problemas, momentos malos y buenos, discusiones y experiencias inolvidables junto a aquellas personas que elegimos. Cuando surjan las averías en nuestra relación debemos darle arreglo.
Total, aún tenemos un largo camino por recorrer.


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